• El sindicato alerta de que no se han tomado las medidas necesarias para una vuelta segura a las aulas y qué, dado el aumento diario del número de contagiados, va a ser muy difícil mantener la actividad presencial en los centros.
  • UGT exige bajar el número de alumnos por aula en todos los niveles, contratar a más profesorado, hasta llegar al menos, a los 3.000 profesores comprometidos, mejorar el sistema de test Covid al profesorado y normativa clara para que todos los centros educativos de la región trabajen de manera coordinada, tanto sanitaria como educativamente.
Declaraciones de Manuel Amigo, responsable del sector de enseñanza de FeSP UGT CLM

FeSP UGT Enseñanza CLM critica la vuelta a las aulas diseñada por las administraciones educativas, Ministerio de Educación y Consejería autonómica, para un curso escolar inédito después de más de seis meses sin pisar las aulas. Manuel Amigo, responsable de FESP UGT Enseñanza en CLM, considera preocupante que se haya juntado en el tiempo un empeoramiento generalizado del número de contagiados de coronavirus con el inicio del curso, y afirma que mientras que tengamos un número creciente de contagiados, será muy difícil tener un curso escolar mínimamente estable y seguro. “Habría que volver a aplanar la curva de contagiados para, acto seguido, apostar por la vuelta a la actividad presencial en los centros. La educación presencial es fundamental e insustituible, por ello creemos que hay que hacer todo lo posible para posibilitarla y mantenerla en el tiempo”, afirma.

UGT alerta de que no se han tomado las medidas que reivindican como necesarias y consideran que se va a hacer una prueba “sin garantías de éxito” con los docentes y con el alumnado. En primer lugar, reivindican que habría que haber establecido un sistema de test de diagnóstico mejor diseñado, que garantizara que ningún docente acudiera a las aulas contagiado en sus primeros días de clase. En segundo lugar, que habría que haber bajado el número de alumnos por aula en todos los niveles hasta números que posibilitaran el distanciamiento social de un metro y medio, así como haber mejorado las infraestructuras, buscado espacios alternativos para albergar a nuevos grupos. En tercer y último lugar, opinan que habría que haber marcado directrices más claras de cuando un grupo se queda en estudios presenciales y cuando se transforman en estudios semipresenciales en vez de dejar esta decisión y esta responsabilidad a los centros. “Esto va a traer que dentro de los alumnos que estén en la misma situación epidemiológica unos tengan acceso a la educación presencial y otros no”, sostiene Amigo.

“Los docentes, una vez más, van a tener que hacer un esfuerzo extraordinario con riesgo de contagio. Las familias viven con alto nivel de incertidumbre y el alumnado se ve afectado en todos los niveles. Aun así esperamos que estas expectativas no se cumplan y se pueda tener un inicio de curso con mínima normalidad”. UGT no descarta acciones reivindicativas para proteger a la comunidad educativa según se vaya desarrollando el curso escolar.