Claro ejemplo del malestar generado por el Gobierno entre los empleados públicos y del constante empeoramiento de sus condiciones de trabajo, lo encontramos en que los funcionarios del Régimen Especial de Clases Pasivas, que pueden jubilarse a los 60 años si cumplen con los requisitos legales, están “huyendo” en masa de la Administración General del Estado.

Los datos son los siguientes:

JUBILACIÓN VOLUNTARIA/TOTAL

AÑO 2010

AÑO 2011

AÑO 2012

AÑO 2013

39.660

4.253

5.647

13.972

15.788

De este modo, en cuatro años, casi 40.000 funcionarios han decidido marcharse de la AGE voluntariamente, plazas que en la mayoría de los supuestos han sido amortizadas, tal y como se ha puesto de manifiesto en el apartado anterior.

Obsérvese como esta modalidad de jubilación crece de manera exponencial año tras año, incidiendo también en la peligrosa descapitalización de recursos humanos que está sufriendo la AGE.

En el siguiente gráfico se observa la evolución histórica de las distintas modalidades de jubilación, repuntando como se observa la voluntaria (roja).