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“No existe la violación porque si la mujer no quisiera tener sexo podría evitarlo fácilmente” “Las mujeres, con su conducta, provocan la violación”

MITOS SOBRE LAS VÍCTIMAS DE AGRESIONES SEXUALES

Noticia publicada en el diario “La Razón” el 5 de diciembre de 2016.

“Las tres versiones de la víctima de la violación de Sanfermines. LA RAZÓN accede a las tres declaraciones de la denunciante y a otras pruebas que pueden generar dudas”

Durante la celebración de los Sanfermines 2016, una joven denunció haber sido víctima de una violación colectiva cometida por cinco jóvenes, siendo esta grabada con el teléfono móvil por uno de los agresores. Desde que la noticia saltó a los medios hemos ido conociendo detalles de la investigación policial, así como las declaraciones de las partes implicadas en este luctuoso hecho.

El pasado mes de diciembre, el diario la Razón publica un artículo en el que pone en cuestión la acusación de la víctima preguntándose cómo se conocieron, cómo transcurrió el trayecto hasta el portal en el que la víctima manifiesta haber sido forzada, cómo la introducen en el portal y si se produjo o no la agresión sexual.

Pensadoras feministas como Diana Russell y Marian Meyers, determinan que los mismos argumentos que la sociedad emplea para estereotipar y ocultar la violencia de género se reformulan para explicar la violencia sexual. Así pues Diana Russell nos habla de cuatro creencias: “No existe la violación porque si la mujer no quisiera tener sexo podría evitarlo fácilmente”; “Las mujeres, con su conducta, provocan la violación”; “Los pocos violadores que existen son psicópatas, locos o sádicos”; “La violación es el resultado natural de la oportunidad” y “La violación es simple comportamiento masculino”.

Una vez más las creencias desvían la culpa hacia la víctima, justificando con ello la acción del agresor, bajo las erráticas ideas de que la mujer no puede ser violada si no se deja o si se resiste lo suficiente, así como que sugerir que disfrutó, como si una violación fuera lo mismo que el sexo.

En el caso que nos ocupa, la culpabilización de la víctima se incrementa por el contexto en el que se produjo la supuesta agresión: fiesta de San Fermín, de madrugada, con alcohol y otras sustancias de por medio, una chica…en definitiva circunstancias que pasan a ser consideradas como las “causantes” de la violación.

El psiquiatra Rojas Marcos explica claramente lo que para una víctima supone ser violada al apuntar que “la violación, por su naturaleza, está diseñada para traumatizar física, psíquica y moralmente a la víctima. El objetivo principal del violador –sea consciente o inconsciente- es aterrorizar, dominar, humillar y torturar”.

Los mecanismos que sustentan la violencia sexual, física y moral contra las mujeres son muy profundos, y estos estereotipos contribuyen a que sólo nos quedemos en la superficie y se niegue la realidad. Las violencias que se ejercen contra las mujeres ni son actos puntuales, ni están causadas por factores externos y circunstanciales, ni ellas se lo han buscado.

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